DESAFÍOS PARA LA PERMANENCIA DE LOS ESTUDIANTES EN LA EDUCACIÓN DE JÓVENES Y ADULTOS
DOI:
https://doi.org/10.51891/rease.v12i8.29609Palabras clave:
Educación de jóvenes y adultos: retos y retención. Enseñanza y aprendizaje. Currículo y escuela.Resumen
Se sabe que la Educación de Jóvenes y Adultos (EJA) no es un tema nuevo, pero en los últimos tiempos los desafíos se han vuelto preocupantes, ya que la trayectoria diaria de cada estudiante ha sido objeto de debate entre quienes participan en ella. Por lo tanto, el tema de este estudio surgió directamente de un proyecto de investigación de maestría en Ciencias de la Educación en la Universidad del Sol – Unades/PY. Es importante destacar que la investigación buscó comprender el currículo orientado a la EJA en el contexto actual. Así, las preguntas problematizadoras que guiaron el estudio buscaron comprender: ¿Ha buscado la educación de EJA recuperar el tiempo perdido de los estudiantes graduados? ¿En qué medida las propuestas pedagógicas y su aplicabilidad han tenido efecto en el estudiante? ¿Cómo se está utilizando el currículo educativo para los estudiantes de EJA? ¿Está la escuela preparada para educar plenamente a los ciudadanos de EJA? Porque, de alguna manera, cuando la escuela no prepara o acoge adecuadamente al estudiante, esto puede afectar su ingreso al mercado laboral, aunque sea indirectamente. Además, se estima que establecer una relación entre el currículo adoptado y el currículo diseñado para satisfacer las necesidades de jóvenes y adultos es deber de toda escuela que ofrezca este tipo de educación. Cabe destacar que el logro del objetivo general de la investigación consistió en analizar los factores que interfieren con la permanencia de los estudiantes de EJA (Educación Juvenil y de Adultos) en la escuela y sus implicaciones para estudiantes y docentes. Entre los objetivos específicos, destacan los siguientes: identificar los principales desafíos que enfrentan los estudiantes de EJA para permanecer en la escuela y completar sus estudios; comprender qué elementos generan la deserción escolar entre estos estudiantes; y describir los factores que contribuyen al abandono escolar. De ahí la importancia de construir un currículo orientado a este público, es decir, traducir el enfoque y la dirección para las prácticas pedagógicas, consolidándose a través de tres contribuciones: conocimientos, habilidades y competencias. Por otro lado, al hablar de las materias de EJA, es importante enfatizar que el trabajo docente, cuando se relaciona con estas materias, debe, de cierta manera, ser diferenciado, ya que diversas circunstancias corroboran que este estudiante permanezca en la escuela y pueda completar sus estudios. Mientras tanto, para desarrollar el marco teórico, se utilizaron varias fuentes de investigación que presentan reflexiones, concepciones y entendimientos sobre la EJA (Educación de Jóvenes y Adultos) como una modalidad de enseñanza. Dentro de este ámbito, entre los teóricos y autores investigados, destacan los siguientes: (Almeida; Eugenio, 2006); (Bordenave; Pereira, 1982); (Candau, 2014); (Ferreira; Rodrigues, 2016); (Freire, 1988, 1996, 2001, 2011); (Gadotti, 1988, 2000, 2001); (Gadotti; Romão, 2011); (Meier; Garcia, 2007); (Paiva; Oliveira, 2009); (Pimenta, 2012); (Sacristan, 2013); (Vasconcelos, 2003) y (Brasil, 1988, 1996, 2000). En cuanto a los procedimientos metodológicos, la investigación se estructuró sistemáticamente, utilizando un enfoque cualitativo, con contenido y forma asertivos, es decir, alineándose con la investigación bibliográfica descriptivo-exploratoria, ya que presenta un linaje histórico y político respecto al currículo presentado y el que se diseña para la EJA (Educación de Jóvenes y Adultos) en Brasil. Además, la EJA solo tuvo su marco legal con la promulgación de la Constitución Federal de 1988, cuando se convirtió en un derecho amplio a la educación básica, pública y gratuita. Asimismo, es importante recordar que la investigación consiste en comprender el currículo para el público de la EJA en la actualidad; sin embargo, al enfocarnos en las cuestiones problematizadoras, consideramos tres aspectos: el marco legal, las políticas públicas gubernamentales y el currículo que se está elaborando en las escuelas para este público. En este sentido, coincidimos en que la construcción de un currículo diferenciado puede promover el pensamiento crítico y oportunidades equitativas y efectivas. Dado que el estilo de vida y la realidad socioeconómica crean puentes entre quienes estudian y quienes trabajan, el tema se sitúa en gran medida en el umbral de las cuestiones problematizadoras. Cabe destacar que, en las escuelas donde se valida la EJA (Educación para Jóvenes y Adultos), no siempre se observa el logro de mejores resultados, ya que todo el trabajo docente se centra en la retención de estos estudiantes, que por alguna razón ya habían abandonado los estudios. Es evidente que no todos los estudiantes de EJA logran permanecer en la escuela, ya que existen varias razones que provocan su abandono escolar. Los resultados de la investigación revelan que ofrecer educación EJA en escuelas sin un personal docente preparado y cualificado difícilmente garantizará que los estudiantes permanezcan en la escuela. Después de todo, no siempre existe un enfoque diferenciado, que requiere una dinámica de trabajo más flexible adaptada a la realidad local. El estudio reveló que el currículo utilizado no tiene el efecto esperado; su eficacia depende de una enseñanza orientada al contexto sociocultural en el que los estudiantes están inmersos, y solo tendrá éxito si todos losLos actores involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje deben comprometerse plenamente. En este sentido, comprender que la falta de compromiso de las autoridades públicas respecto a la implementación de un nuevo currículo que acoja de manera diferenciada a los estudiantes de Educación Juvenil y de Adultos (EJA) es uno de los desafíos profundamente arraigados en las escuelas actuales. A su vez, la falta de interés de los estudiantes por avanzar en sus estudios también se debe a diversas razones: falta de tiempo para estudiar, jornadas laborales excesivas, fatiga, desánimo, desempleo, un currículo limitado y mal contextualizado; timidez y vergüenza por molestar a quienes conocen y comprenden mejor los contenidos, dificultad para aprender de forma autónoma, así como falta de apoyo familiar e incluso de amigos. De esta manera, la incompletitud de los contenidos impartidos y la incapacidad para comprender las materias dificultan que los estudiantes mantengan el interés por completar sus estudios. Dicho esto —sin mencionar la identificación de los estudiantes con la modalidad educativa, así como las prácticas docentes aplicadas al currículo propuesto y los enfoques metodológicos, que a veces están muy alejados de la realidad que experimenta cada estudiante—, proponer un nuevo plan de acción de manera compartida con el equipo directivo de la escuela es uno de los desafíos de la educación de adultos en la actualidad. La implementación de un nuevo currículo para la educación de adultos aún enfrenta desafíos significativos y complejos, considerando la persistente responsabilidad social y política de garantizar una enseñanza y un aprendizaje que fortalezcan positivamente la modalidad, hasta el punto de no devaluar a quienes forman parte de la vida diaria de la escuela. Incluir un currículo para la educación de adultos con nuevos enfoques de conocimiento y habilidades aborda directamente el desafío de la retención estudiantil en esta modalidad. Por otro lado, el debate sobre la comprensión del currículo orientado a la educación de adultos en el contexto actual es primordial. Al analizar los factores que pueden interferir con la retención de los estudiantes de educación de adultos, la responsabilidad también recae en los docentes, ya que son ellos quienes están en contacto directo con los temas dirigidos a este público. Por lo tanto, al identificar los principales desafíos que enfrentan estos estudiantes para permanecer en la escuela y completar sus estudios, queda claro que este logro deja mucho que desear. Simplemente abordar un currículo preestablecido no garantiza la introducción de nuevas habilidades y competencias, perjudicando el futuro de quienes están allí para aprender a aprender. Se sabe que los desafíos para retener a los estudiantes en la Educación Juvenil y de Adultos (EJA) son constantes. Sin embargo, es necesario comprender que la inclusión va mucho más allá de simplemente transmitir conocimientos. Por lo tanto, los factores involucrados en este marco deben abordarse con éxito para reducir la deserción y el abandono escolar, asegurando la retención completa. Dado esto, la educación EJA hoy requiere un currículo adaptado a la realidad del estudiante. La vida cotidiana de estos estudiantes revela una experiencia completamente diferente, que exige un apoyo efectivo. Por lo tanto, la falta de un currículo apropiado contribuye a la debilidad de las estrategias innovadoras, impactando tanto al docente como al estudiante. Por lo tanto, el proyecto político-pedagógico de las escuelas EJA (Educación Juvenil y de Adultos) debe priorizar un marco de contenido que involucre tanto la práctica como la teoría; Es decir, debe incluir un currículo cultural y local, ya que su ausencia provoca desánimo en los estudiantes y socava su motivación diaria. En este sentido, también se concluye que la inclusión de un currículo motivador para los estudiantes de educación para adultos (EJA) es deficiente. La falta de nuevas herramientas de trabajo y procesos formativos en la educación continua imposibilita la obtención de mejores resultados, lo que lleva a estos estudiantes a abandonar los estudios. Además, la educación EJA actual necesita ser revisada, sin sobrecargar al personal docente ni administrativo. Urge una nueva forma de enseñanza que debe contar con el apoyo de las autoridades públicas, sin resistencia alguna. Corresponde al personal docente colaborar con el estudiante, motivándolo a ser resiliente y a comprender que su permanencia en la escuela puede brindarle mayores oportunidades laborales. Asimismo, se necesita un mayor progreso en cuanto al potencial de las condiciones locales, regionales, estructurales y educativas para la población de educación para adultos (EJA). Para llevar esta acción al ámbito escolar, es necesario un currículo que se integre con la práctica y la experiencia diarias del estudiante. Es fundamental coordinar los roles de todos los involucrados: profesorado, estudiantes, equipo pedagógico y autoridades públicas. Además, la falta de apoyo técnico adecuado dificulta el mantenimiento de un currículo actualizado e inclusivo, esencial para prevenir el abandono escolar. Por lo tanto, se comprende la necesidad de valorar la labor docente, especialmente en la educación de adultos. Tanto quienes enseñan como quienes aprenden necesitan apoyo para centrarse en aprender a aprender. La lucha es constante y la educación de adultos necesita, más que nunca, un plan estratégico. Plural y dinámico. La implementación de nuevas formas de enseñanza y aprendizaje fortalecerá la labor de los docentes y ayudará a los estudiantes a permanecer en la Educación de Adultos.
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